Nota al pie extraída del post "Por qué ya no soy feminista" del blog Acapulco70.com. Puedes leer el artículo pulsando aquí: http://acapulco70.com/por-que-ya-no-soy-feminista/ ‎



Las diferencias hormonales producen a su vez diferencias en la actividad cerebral que van desde la percepción hasta las competencias: son distintas para cada sexo. El cuerpo calloso, que es la parte del cerebro que conecta ambos hemisferios es más grueso en los fetos femeninos que en los masculinos. Las facultades verbales están ubicadas en ambos hemisferios en las mujeres lo que explica su mayor destreza con el lenguaje. El cerebro masculino tiene superioridad frente al femenino en el área espacial, en las habilidades matemáticas y geométricas. En lo que respecta a las matemáticas, por ejemplo, el cerebro de una niña de 12 años se parece al cerebro de un niño de 8. De la misma manera, las áreas del cerebro que se encargan del lenguaje y de las actividades motrices finas (como la escritura) se desarrollan 6 años antes en las niñas.

Las diferencias se reducen con el crecimiento pero las características únicas de cada uno se mantienen a lo largo de la vida. El cerebro masculino es más grande y contiene 6 veces más materia gris (la encargada de “pensar”) que el cerebro femenino. El cerebro femenino tiene 9 veces más material blanca que es la que conecta las áreas del cerebro y el área frontal y temporal de la corteza femenina está mejor organizada y ocupa una mayor área que las masculina.

Las diferencias son vastas y explican las diferencias de carácter y de comportamiento entre las personas de ambos sexos. Las mujeres utilizan el lenguaje más que los hombres, en especial para competir entre sí. Las mujeres organizan las relaciones sociales a través del lenguaje (para eso utilizan todo tipo de mecanismos de control y de manipulación de información) las mujeres que sabían utilizar el lenguaje para su beneficio tuvieron una ventaja evolutiva sobre las demás, que es lo que explica por qué las diferencias son tan marcadas.

Cuando se trata de actividades que requieren habilidades espaciales, como encontrar una dirección, los hombres tienen ventaja sobre las mujeres. Las mujeres tienen que usar la corteza cerebral para ubicarse en el espacio, mientras que los hombres tienen un área del hipocampo dedicado a ello que no se activa en las mujeres. El hipocampo es capaz de ubicarse automáticamente en el espacio. Las mujeres suelen utilizar puntos de referencia (gira a la izquierda al llegar a la iglesia) mientras que los hombres navegan en el espacio utilizando reconocimiento espacial (hacia el este, hacia el oeste).

Los cuerpos de un hombre y de una mujer son dramáticamente distintos. Es natural dado que cada uno evolucionó para cumplir mejor con una serie de funciones determinadas (reproducción/supervivencia).