Solución al problema de Kaplan

Estas observaciones pretenden dar respuesta un problema semántico que planteó David Kaplan.

Los problemas relacionados con la indexicalidad («esto», «eso», «ahora» etc.) se pueden reducir a los problemas con los nombres propios, si solo consideramos a los demostrativos como nombres propios temporarios.

Esto incluso se amoldaría bastante bien con la teoría causal de la referencia (Kripke, Naming and Necessity) pues podríamos decir que cada vez que decimos algo como «eso es una locomotora», estamos haciendo un nuevo «bautismo» (en inglés dubbing o redubbing) y el nuevo «nombre» de la cosa se puede transmitir como de costumbre a través de una cadena causal. Por ejemplo, cuando un padre le dice al hijo «eso es una locomotora», el nuevo referente del nombre «eso» le llega al hijo, y luego tal vez a la madre, cuando el hijo le dice: «papá me dijo que eso era una locomotora».

Al pensar en ciertos nombres, generalmente les asociamos una interpretación determinada. Por ejemplo, al nombre «Platón» generalmente le asociamos la interpretación que le asigna como referente al filósofo griego fundador de la Academia. En algunos contextos, sin embargo, podemos asociarlo con otra interpretación que le asigna otro referente (por ejemplo, el bar frente a mi facultad). Los demostrativos como «él», «eso» y «esto» se podrían pensar como nombres a los que no asociamos ninguna interpretación estándar. En cada contexto, la interpretación cambia y se define un nuevo referente. Pero no por eso dejan de ser nombres. Un oración como «él es mortal» se debería formalizar, por lo tanto, como Me. Los demostrativos serían nombres «comodines», semejantes a las expresiones como «Fulano» y «Mengano», nombres que sirven para cualquier caso en que no se tenga un nombre más apropiado, es decir un nombre cuya interpretación estándar sea aquello a lo que queremos referir.

A veces dos entidades distintas tienen el mismo nombre, como en el caso del filósofo griego y el bar frente a la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. Por lo tanto al hablar de «Platón» en distintos contextos el referente pueda variar. Pero que un mismo nombre tenga dos referentes es una contingencia. Los demostrativos, en cambio, van variando su referente sistemáticamente con cada contexto.